La
composición lleva por título "Elkarrizketa",
que en euskera significa diálogo. Se lo dedico a mis dos
sobrinos simbolizados éstos por dos voces, que
acompañados de percusión, nos cuentan parte de la
cultura vasca a lo largo de toda la obra.
Esta
región y cultura vasca aparece en cada movimiento y
además, he utilizado el idioma que les pertenece.
Para
la interpretación he escogido dos piccolos y un tamboril,
porque el piccolo es el instrumento que más se asemeja
al timbre del txistu. Este último pertenece al folklore
vasco y consiste en un tubo de madera de ébano con
embocadura de bisel (como la flauta de pico), con tres
agujeros para los dedos. Se toca con una mano, quedando
libre la segunda para tocar el instrumento de percusión
que es el tamboril ("danbolina"), que pertene
también al folklore vasco.
La
obra se compone de una introducción y un tema con cinco
variaciones en Re menor y se termina con una marcha en Re
Mayor. Para simbolizar más la cultura vasca he querido
incorporar en cada parte una danza o la descripción de
un deporte rural.
Así,
la obra comienza con una introducción muy expresiva,
para tocarla con mucho sentimiento. Está en 2/4 y
finaliza con una semicadencia para atacar directamente el
tema.
El
tema es una danza, el zortziko, que se caracteriza por el
compás irregular de 5/8.
La
primera variación es una nueva danza, el fandango. Se
diferencia en que es de carácter ternario y tempo
rápido.
En la segunda variación trato uno de los deportes vascos más
importantes, los "aizkolariak" (cortadores de
troncos o leñadores). Cada una de las dos voces
representa a un "aizkolari" con su hacha y cada
corchea refleja el golpe del hacha y cada corchea refleja
el golpe del hacha partiendo un tronco. En esta
variación he intentado reflejar bien el diálogo entre
los dos "aizkolari".
La tercera variación trata otro de los deportes vascos como
es el de las traineras. La trainera es una barca en la
que varios hombres reman de espaldas mientras que otro
les dirige sobre el rumbo a tomar en las competiciones.
Esta variación representa el movimiento de los remos.
La
cuarta variación se titula Euskal Herriko paisaia (paisaje
de Euskal Herria). Es una variación en tempo lento, la
cual nos sitúa en uno de los paisajes verdes de esta
región, con sus pueblos, bosques, montes, caseríos
("baserriak"), etc.
La
quinta variación trata de otro deporte vasco como es la
"txinga", que consiste en carreras de personas
llevando cada una un objeto de gran peso en cada brazo.
Como último movimiento una nueva
danza, la "kalejira" o pasacalles. Es de
carácter alegre y ritmo rápido, terminando así la obra.
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